(post largo! agárrence!)
Estaba caminando por la calle Ayacucho de mi querida y descuidad ciudad de Ica, cuando a lo lejos, escuché un sonido bastante desagradable y nauseabundo. Mis sospechas fueron confirmadas por Cecilia, cuando me dijo “- Esa no es la canción del chino!?”
OMGWTF!? Shock-orro! Auxilio! Salvense quien pueda! Llamen a los bomberos! la CIA! los Men in Black! A un electricista!
Pero era inevitable. Unos parlantes gigantes, mismo pollada, anunciaban la apertura del local del grupo “si rob^H^H^Hcumple” aqui en Ica, con la famosa cancioncilla del chino a todo volumen.
A ver, a ver… no seamos tan crueles con nuestro querido japones (no es chino, menos peruano). Analicemos un poco la historia conocida:
Cuando era chibolo, hace unos 20 años atras, la vida era buena. Recuerdo que nos íbamos a algun restaurante cada fin de semana, varias veces al glorioso Cine Dux, regalos, juguetes, etc.
Luego vino el caos.
Veia las laaaaaaaaaaaaaaaaargas colas para poder comprar unos costales de arroz y azucar, que vendia el Ministerio de Agricultura (mi mami trabajaba ahi). Recuerdo el sueldo de mi papi que venia en sobres de manila, repletos de billetes. Cantidades de monedas, que ahora son un bonito recuerdo. Recuerdo bastante el pata que pasaba por las calles vendiendo queroseno para los lamparines, usados en los frecuentes apagones.
Luego vino la conmoción.
Recuerdo que el programa cómico “Risas y Salsas”, el Ministro de Economia de aquel entonces, Hurtado Miller,
presentaba el nuevo billete de muchos intis, el cual en la parte frontal tenia una imagen de Tupac Amaru pidiendo limosna, y el la parte trasera habia una llama gritando “shock-orro”
Mis padres fuero despedidos con coaxión de sus trabajos. Ahi empezó el caos silencioso. Todo parecia un desierto, mientras que muchos bolsillos (especialmente extranjeros) empezaban a llenarse de mucho dinero peruano.
Luego vino el análisis.
Alan García y su compañia (Villanueva, del Campo, me dan tanto asco…) nos dejó totalmente hundidos en la desgracia. Y se fué. Por ahi leo que la inflación llego al 2 178 482% (que rico). Situaciones drásticas requieren medidas drásticas.
El problema era quién tomaba las medidas.
Al igual que en el 2000, con Fuji y Toledo, en las elecciones del 1990 no era votar por Fujimori, que no era nadie, sino votar en contra de Vargas Llosa, en contra de la izquierda, y del mismo APRA. Sé que Vargas Llosa propuso un plan de gobierno bastante estricto, como para sacarnos de la crisis. Y Fujimori, no. Y ahi empezó todo.
Por esas épocas, Fujimori alteró su partida de nacimiento para declararse peruano 100%, y entró a la presidencia. Se olvidó de sus promesas electorales, e hizo lo inevitable: disolvió todo. En cierta forma… bueno, ya que la democracia en sí no funciona, apretó el cuello a tuti li mundi (y el bolsillo también). Si alguien grita mucho por el dolor, dópalo. Bueno, Fuji nos dopó a todos. Nos quitó los muchos cientos de billetes que teníamos gracias a Damián García.
Hasta ahi, todo era visiblemente bueno. Pero bajo la fachada de un pais estable, se criaba la corrupción.
De la mano de la globalización, el chino cochino empezó a vender el pais al extranjero. Asi que las grandes potencias empezaron a regocijarse en el Perú, usando a los pobres peruanos como mano de obra barata. Y para contentarlos, les regalaba muchas cosas vistosas, y hasta comida barata (en algunos Pueblos Jóvenes, los comedores populares del gobierno cobraban S/. 0,50 por menú. O sea, “no te esfuerces, igual vab a comer tu y tus hijos. Vota por Peru 2000“). Mientras vivíamos en un pais de ensueño, lleno de cosas bonitas, tranquilo, no nos dábamos cuenta cómo eramos explotados (mismo Matrix). Mientras tanto, Fuji y su choche Vladi Montesinos (conocido por sus cercanos como Montachinos) extorsionaban a los narcotraficantes, pidiéndoles suculentas coimas para dejarlos trabajar. Y si no lo hacian, BOOM! Capturados. Como pasó con Chavez Peñaherrera (“El Vaticano”), quien denunció a Vladi en una de sus audiencias. En las siguientes, comenzó a volverse un tanto demente…
Y asi, fuji, vladi, y la mancha de fujirratistas se deleitaron con los millones de coimas y sobornos que recibian, mientras que los pobres peruanos de verdad se rompían las espaldas para llevar algo a sus familias. Y otros tantos conchudos se divertian con la mamadera del chino. Hasta recibian politos y buzos gratis de Peru 2000 :-O
De todo esto, podemos sacar una conclusión: El “Fujimorismo” es un gran zoológico, donde (aun) existen 2 clases de animales:
- Los zorros. Astutos y corruptos, medios sapos, felices
con los millones que recibian de fuji y vladi. Se mueren por que
regrese el chino para a.- que ya no los investiguen por los
fraudes b.- siguan deleitándose con los millones de $$$ de la
corrupción. - Los asnos. Brutos e ignorantes, que les gustaba las
ficticia tranquilidad a corto plazo que fuji les daba, y que viven
con el lema “que roben, pero que dejen”. Y algunos solo leen un
periódico si hay un traserote de alguna vedette no-tan-barata
ahi. O son felices alimentando a su famila con S/. 5,00 diarios.
O tienen un lindo cargo en una transnacional, y le llega lo
que pase con el resto de peruanos.
Por lástima, asi somos los peruanos. Olvidamos rápido, y nos dejamos impresionar por cosas muy vistosas, llamativas, y un tanto ilusorias.
El chino huyó, las ratas empezaron huir del barco llamado Congreso, entró el bestia de Toledo, Vladi se pasea a la justicia con cuentos de amor entre tantas otras sonseras, fuji sigue feliz en Japon City, y piensa que el Perú sigue siendo una mancha de ignorantes, que con un tanto de promesas a-lo-Alan, nos olvidaremos de su caos.
Se equivoca, pues ahora hay más gente joven (desde los 0 hasta los 100 años) que haremos lo imposible por que se escuche nuestra voz de protesta. Y no cederemos ante la cochina y asquerosa corrupción.
Viva el Perú, Trabajo!

Se queda sin gente




